13 dic 2014

Nichos de luciérnagas

Cenagal de mis brazos,
así como el agua estancada en mis parpados
se han convertido en nichos de criaturas
sorprendentes en la noches de invierno,
rompiendo el silencio son sus alas.

Lodazal de mis rezos,
de cada pedazo de mí que doy al viento,
a lo lejos un hombre toca el acordeón
y yo me desmorono sin saberlo.

Barrizal de mi aliento imperfecto
pero casa de luciérnagas,
para que ellas no tengan miedo
y vuelen como ideas cerca del centro,
produciendo música con su vuelo
de esa forma sé que no voy
ni a la deriva si no a algún puerto.

Ciénaga donde descansan los gigantes
duermen placidos sobre mi espalda,
ven dormidos los mapas
de otras tierras, perdidas encontradas.

Pantano sobre mis mejillas marcadas
por los vientos helados y relojes
que marcan la hora de la comida,
cuando abro mis membranas entran
alegres a protegerse el sol.

Las luciérnagas,
son reflejos al cerrar mis ojos.
me alumbran por dentro
dando resplandor a mi pensamiento,
como un hermoso sonido
ni estridente ni sordo,
entrego mi totalidad a este momento.

9 dic 2014

Sumire

Aquello que dije en la arena
lo repito en las montañas,
lo que dije en las cabinas telefónicas
lo repito en tu oído,
como humo, como veranos fatales interminables.

Como islas bajo el sol del mediterráneo,
cosas que se apagan lentamente
calma sin tormenta y playas relucientes,
pechos que les da el sol,
paisajes que son estampas novedosas.

Desaparecer detrás de la luz
girar como la noria pero sin apagarse,
vivir entre los renglones que no escribo
y leer lo que aun no pienso.

Intervengo al hacer mover el mundo
desde el otro lado de la luces,
así dispongo de todo el tiempo
para marcar y con mi voz
hacerte caer de bruces
más se cae y no se mueve.

Muevo mis labios
las ideas son inconexas,
como finales ajenos a mí
observo pasar por la rivera
aquellos que viven
y yo, no se,
no quedo enredada
de por si lejos
de los juramentos que he hecho
y te llamo, espero que vengas
haz breve la espera.

30 nov 2014

Reavivación de las hostilidade

Bórrame del mundo,
déjame ser la mancha que era
porque eso es lo que seré consecuentemente,
también quiero gritar que veo el averno
pero al mirarlo me deja sin hablar,
no hay pensamiento en mi cabeza
y siempre fui chispa incendiara
me he perdido entre mis llantos
y he dejado atrás mi preocupaciones,
más no dejo de llorar en las noches,
sonido de ballenas en mi cuarto,
así siguen los días,
aun bajo los escupitajos, brilla mi podredumbre.

Bajo las nubes pero encima del cielo
las gotas golpean los cráneos
abriendo el hueso, funciones cerebrales
y fines adversos, como quien busca dentro de si
el calor del verano, pero acaba enlatando
sus emociones y varado en el mar.

Brillantes esferas de luz sobre el cielo,
la cuidad es acechada por gigantes
tienen cuchillas y hogueras ,
más allá del mundo no existen dramas
solo cosas que chocan sin cesar
ruidos metálicos y contaminación visual.
Vamos por ahí oliendo el peligro peor no evitándolo
por qué no hay nada más emocionante
que ser torturado bajo tu piel,
seré puesto bajo océano ahogado
no por el agua si no por los brazos
que me bajan al fondo
toco con mi pies la arena y soy tragado,
ungido por la tierra, convertido en materia.

Blandí mi espada de cenizas frente a mi boca
y me dije solo he rozado la roca,
que el mundo inicie en la semana
que termine en sábado,
porque en cada segundo mueren deseos
todo el mundo se crucifica pero que se felicita
y siempre seré la piedra angular de mis maldiciones
me he precipitado bajo la tierra
y he dejado atrás mi preocupaciones
más no dejo calcular las distancias
por eso me alejo fugazmente como estrella,
así siguen los eones, la marcha del tiempo,

y me repito aún bajo los escupitajos brilla mi podredumbre.

1 nov 2014

Mitades del monstruo que habita en el puente

Tortura, desprecio ante los ojos del hombre,
la criatura surge de la espesa niebla
viene desde la nada, primero vemos cuernos
luego su cara, algo impreciso
pero sobre todo impresionante
no hay nada como esos ojos.

Las vías de tren crujen,
viene tras de mi las angustias
tanto del género humano
como aquellos que ocultan su cara
en mascaras de carnaval fingiendo
esta cosa llamada vida, toda una tragicomedia.

La voz surge de otros lados
hipotéticamente ahí hay llanto,
piel carne, cables, metal
todo fundido en bolas de fuego,
el llano surge del mundo
y bajo el puente observo las estrellas
les susurre mi testamento.

Tortura, desprecio ante los ojos del mundo
la criatura es un hombre partido en mitades,
uno homínido y bestia,
que viene del degenerarse gradualmente,
luego convertirse en algo que es dentro: un monstruo.
Pero sobre todo sin dejar de ser lo que era,

no hay nada en esos ojos que nos observan.

27 oct 2014

Dragones de hocicos de fuego

Dragones de hocicos de fuego

Torres amontonadas en el horizonte,
dragones, visiones de ancestros en el aire,
torres amontonadas alcanzando el cielo,
como se rompe el aire al ser tocado.

Roma tiembla en su seno,
los asesinos y bestiales señores
visten sotanas para ocultar
la desdicha de los nacidos.
(y su propia marca de condena)

Dragones de hocicos de fuego
llamas azules y verdes,
destruyendo los nexos
realizando círculo imperfectos.

Suenan las trompetas que anuncian
la irrupción de los marginados del valle
a la cuidad perfecta de cristales,
que colapse el palacio,
los dragones de hocicos de fuego serán libres
así la alquimia del alma será completada.

Símbolo del renacer y el morir,
perfecto uróboros la continuidad del mundo,
el hechizo del existir como un nuevo ser
donde paradójicamente algo no cambia,
todo es uno, mientras se hace oro.

19 oct 2014

Fuego sobre la cuidad de la niebla

22-04-2012

Mire a mí alrededor,
nada en ti, nada en mí,
todo sobre esa ciudad,
nuestro fuego que se apaga,
cenizas de un dragón de paja.

Seré, quien sea de alguna forma,
seré quien torture a los conquistadores,
censurare sus luchas de mal gusto,
y como quien deja su sangre
sobre el pavimento,
eliminare sus malos sueños,
solo para tener oportunidades
de triunfar sobre la extraña metrópoli.

No tener nada que defender,
es no tener nada que decir para acercarme,
fuego sobre esa ciudad,
una ciudad que cubre la niebla,
y por las mañanas devora el sol,
y por las noches secuestra a la luna,
déjame dormir sobre tu espalda,
olvidar que solo soy un trapo que aguarda
ser quemado en la hoguera.

5 oct 2014

Conquista del sol del ocaso

Las llamas salieron del suelo,
Dios está conquistando,
olvidar parece imposible
y la conquista se asoma.

El sol terminar
y la bondad
yace olvidada
en el suelo.

Destruido el sol no hay humanos,
solo seres con dagas,
espadas y oro en sus bocas,
el olvido puede ser real
más el tiempo no existe.

Hombrecillos sin nombre,
con la boca cocida,
ven el sol caer a la tierra,

es el ocaso del hombre.