Las llamas salieron del suelo,
Dios está conquistando,
olvidar parece imposible
y la conquista se asoma.
El sol terminar
y la bondad
yace olvidada
en el suelo.
Destruido el sol no hay humanos,
solo seres con dagas,
espadas y oro en sus bocas,
el olvido puede ser real
más el tiempo no existe.
Hombrecillos sin nombre,
con la boca cocida,
ven el sol caer a la tierra,
es el ocaso del hombre.
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