Lavo en fuego,
quemo en agua
delirios no de grandeza
pero si de promesas,
me haz evitado
me dejas afuera de la cuidad
subo mis brazos a ti
pero me abandonas
soy un señuelo
de las desgracias que vienen.
Saturno devora a su hijo
mientras yo en cuchillas
lloro por la noche
por su significado sagrado,
por que intento que veas
pero realmente no quieres notarlo.
La poesía no se opone a la verdad
solo que la verdad es enemiga del hombre,
panacea universal
trinchera de mis palabras,
jaula de mis ritos,
con mis huesos proclamo
que las brujas
saben el significado del silencio.
Salí al mundo,
la noche me envolvió en su seda,
veo lo que vendrá y no lo detengo
solucionare todo, cuando por fin tenga
el permiso para crecer hacia las orillas.
lavo en fuego mis tristezas
y cocino para ti la nueva dicha.
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1 jun 2015
27 oct 2014
Dragones de hocicos de fuego
Dragones de hocicos de fuego
Torres amontonadas en el horizonte,
dragones, visiones de ancestros en el aire,
torres amontonadas alcanzando el cielo,
como se rompe el aire al ser tocado.
Roma tiembla en su seno,
los asesinos y bestiales señores
visten sotanas para ocultar
la desdicha de los nacidos.
(y su propia marca de condena)
Dragones de hocicos de fuego
llamas azules y verdes,
destruyendo los nexos
realizando círculo imperfectos.
Suenan las trompetas que anuncian
la irrupción de los marginados del valle
a la cuidad perfecta de cristales,
que colapse el palacio,
los dragones de hocicos de fuego serán libres
así la alquimia del alma será completada.
Símbolo del renacer y el morir,
perfecto uróboros la continuidad del mundo,
el hechizo del existir como un nuevo ser
donde paradójicamente algo no cambia,
todo es uno, mientras se hace oro.
19 oct 2014
Fuego sobre la cuidad de la niebla
22-04-2012
Mire a mí alrededor,
nada en ti, nada en mí,
todo sobre esa ciudad,
nuestro fuego que se
apaga,
cenizas de un dragón
de paja.
Seré, quien sea de
alguna forma,
seré quien torture a
los conquistadores,
censurare sus luchas
de mal gusto,
y como quien deja su
sangre
sobre el pavimento,
eliminare sus malos
sueños,
solo para tener
oportunidades
de triunfar sobre la
extraña metrópoli.
No tener nada que
defender,
es no tener nada que
decir para acercarme,
fuego sobre esa
ciudad,
una ciudad que cubre
la niebla,
y por las mañanas
devora el sol,
y por las noches
secuestra a la luna,
déjame dormir sobre
tu espalda,
olvidar que solo soy
un trapo que aguarda
ser quemado en la
hoguera.
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