Las cuerdas se rompen
y nos precipitamos sobre la tierra,
los hombres llevan sus faltas,
nosotros, los ángeles,
nuestras tentativas de golpe
de estado en contra de Dios.
Pedazos de carne cruda
caen por la ventana,
alas de terciopelo negro
aparecen atoradas en la puerta,
la salida del universo.
Rafael se lamenta
con los dedos dentro de la guerra.
Miguel en cambio parece
ir en contra de sus principios,
es la segunda vez que lo veo
y la primera que no pienso
en como una cuchilla
será un éxtasis
cortando su cuello.
Lo ausente y lo muerto
declama con voz fuerte
"adorar al que sale
del infierno a cortar
los hilos y matar
a los hombres de la tierra,
del hades sale el lamento
y de la piel del ángel blanco
una hermosa luz
que ciega a los corderos,
el sol ha tapado
el ojo de los cuervos".
Saludo al ejército,
comparado con la luna
mi reflejo es belleza
y mi maldad una oración,
un nuevo poema.
Voy a caer del cielo
"El ángel blanco
se ha mezclado
con los humanos
engendrando demonios
sonrientes y perversos".
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