Hay un ciego gozando de su fortuna
tratando de idear un plan
para recuperar su reino de ceguera,
y adivinar que es lo que debe hacer.
Un conjuro mágico de muchos
da como resultado, el tronar
de los tantos resultados.
Los milagros son sucesos normales
de noches sin gloria,
los gatos de noche maúllan por la falta del sol
no por que vean brillar la luna,
como enloquecidos ebrios,
cubiertos de pelo suave.
Hay un hueco en el cielo de abril,
yo vago por las calles de la cuidad,
veo los nubarrones dispersos,
y se con consciencia de algo
que el cielo está roto,
y va a caer sobre la cuidad ennegrecida.
Te hare un corona con mis derrotas
y un cetro con mis palabras hundidas,
desde un fango café oscuro y profundo
hare surgir tu corona y cetro,
para que reines en mi terreno quebrado,
y liberes mi mente de su crisálida
rojiza y gruesa en la ficción.
Dar traición por conocer
y traicionar para darte por conocido,
si tu vez atrás, descubres que no
hay pasado por el cual llorar,
ni futuro por el que suspirar,
los ciegos lo saben y gozan de su fortuna,
desde el infortunio de la vida.
Si es verdad que algo existe
será esta frase sobre todo,
hay que vivir soñando
para vivir los sueños
dulces bajo este cielo oscuro
y cálido de abril.
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