Va un barco sin dirección
al desierto de la inacción,
todo esta pálido e inmóvil,
¿que pensaba dios cuando
creo la violencia,
para entretenerse o ser feliz?
Algo tal vez nos quede
por decir, pero no sé si es así,
este problema no es del tiempo,
ni de las palabras
que digo sin querer.
A veces la idea de que algo
existe nos reconforta.
pues al salir de casa,
cerramos los ojos para no ver.
Vuelo por el viento por ti,
soy un flecha si quieres,
pero no apartes el blanco
déjate flechar, déjate herir,
ahí va una fantástica oportunidad
del crear una utopía
antes de morir y desaparecer,
entre las plantas del jardín.
Quien deja de buscar algo,
no está perdido, pero tampoco,
tienen la esperanza que otros
ponen al vivir cotidiano.
El frio no me permite respirar,
van los elefantes a un espejismo
de un oasis, ahí van a morir,
ya que nadie les enseño a amar,
a todos nos educan para aguardar
la muerte sin abrigarnos.
Hay hombres y prostitutas,
los primeros pagan a los segundas,
se les da el cambio de la cena,
es una transacción
para que te hagan ser alguien.
Hay hombres van a decirte
que aman escuchar su voz,
acompañada de percusión
del silencio y del calor.
Los hombres del desierto no saben,
quienes son o bien no creen,
ser lo que pudiesen si se dejaran
llevar por las olas a las orillas.
El fin de los hombres es amar.
a lo que sea, con tal de vivir,
los hombres del desiertos,
y de bodegas de sal,
solo huyen y no se defiende,
es mejor distraerse que enfrentar,
eso pensó dios cuando creo
la violencia entre sus suspiros.
10 may 2011
10 abr 2011
Apología de la locura
Adoro al hombre de la sin razón,
solo en sus líneas encuentro
mis oraciones torcidas,
y mi retorica impecable
solo en el mundo, se puede
y se llega a ser feliz,
si se pierde la razón.
Al perder la forma también
se pierda la noción
de intentar suplantar
las ideas con pensamientos,
la idea es perderse
pero al perderse, uno se ausenta
y viene la locura,
la iluminación completa.
Yo amo el agua de la locura,
el vino amargo del olvido,
y soy un guerrero
de temibles nombres varios,
llámame loco y sabio,
que soy un ladrón de cerezas,
llámame color rojo y embustero
que soy como un alfiler
enterrado en un ojo
molesto, pero más doloroso
de retirar, así igual es la locura.
Dice el loco que avienta
piedras a la rosa,
que debemos diluirnos
hasta encontrar un vacio,
ser moléculas sin enlaces
volver al principio,
ser un amanecer cuando atardece,
somos un desgarro en el lienzo.
Odio a las personas que solo
pueden pensar en pasado,
y no ven que existe el presente,
la locura es la manifestación
de la forma en que solo existe,
una condena en presente,
la consumación de la razón,
es la puerta al piso superior.
solo en sus líneas encuentro
mis oraciones torcidas,
y mi retorica impecable
solo en el mundo, se puede
y se llega a ser feliz,
si se pierde la razón.
Al perder la forma también
se pierda la noción
de intentar suplantar
las ideas con pensamientos,
la idea es perderse
pero al perderse, uno se ausenta
y viene la locura,
la iluminación completa.
Yo amo el agua de la locura,
el vino amargo del olvido,
y soy un guerrero
de temibles nombres varios,
llámame loco y sabio,
que soy un ladrón de cerezas,
llámame color rojo y embustero
que soy como un alfiler
enterrado en un ojo
molesto, pero más doloroso
de retirar, así igual es la locura.
Dice el loco que avienta
piedras a la rosa,
que debemos diluirnos
hasta encontrar un vacio,
ser moléculas sin enlaces
volver al principio,
ser un amanecer cuando atardece,
somos un desgarro en el lienzo.
Odio a las personas que solo
pueden pensar en pasado,
y no ven que existe el presente,
la locura es la manifestación
de la forma en que solo existe,
una condena en presente,
la consumación de la razón,
es la puerta al piso superior.
20 mar 2011
Adán enamorado
Yo te querré sobre todas las cosas
sin importar que tú no me quieras,
daré mis sueños y venas por ti.
Contén el aliento en tu pecho
mujer de la manzana imprecisa.
dame de tu muerte y te daré mi vida.
Me abrazo a su sombra delicada,
las puntas de su cabello caen en mi boca,
y un agrio sabor me invade.
Desecho los enredos de las penas,
no hay razón para continuar,
si no fuese dar todo por alguien.
Alguien que no dará un ápice por ti,
pero con esta pulsión de muerte,
daré mis heridas por ti.
Todo se quema al atardecer,
así los novios del siglo no son,
ni llegaran a su chacho de Edén.
El desdén de los cielos,
es el mismo que el de los infiernos,
no somos aceptados en ninguno.
Mi gran amor no será correspondido,
y así, hasta al fin de los tiempos,
tendré mis labios partidos.
Yo voy a querer a Eva hasta mi muerte,
aunque ella se rompa y admita,
que no quiere quererme.
Se lo que esto parece, pero no lo es,
dos mentiras no hacen verdades,
por eso mi impulso por amarte.
sin importar que tú no me quieras,
daré mis sueños y venas por ti.
Contén el aliento en tu pecho
mujer de la manzana imprecisa.
dame de tu muerte y te daré mi vida.
Me abrazo a su sombra delicada,
las puntas de su cabello caen en mi boca,
y un agrio sabor me invade.
Desecho los enredos de las penas,
no hay razón para continuar,
si no fuese dar todo por alguien.
Alguien que no dará un ápice por ti,
pero con esta pulsión de muerte,
daré mis heridas por ti.
Todo se quema al atardecer,
así los novios del siglo no son,
ni llegaran a su chacho de Edén.
El desdén de los cielos,
es el mismo que el de los infiernos,
no somos aceptados en ninguno.
Mi gran amor no será correspondido,
y así, hasta al fin de los tiempos,
tendré mis labios partidos.
Yo voy a querer a Eva hasta mi muerte,
aunque ella se rompa y admita,
que no quiere quererme.
Se lo que esto parece, pero no lo es,
dos mentiras no hacen verdades,
por eso mi impulso por amarte.
13 mar 2011
Espera (Incendios que acaban bien)
Espera amor en la isla,
donde nacieron mis ideas,
en esos prados verdes que vieron,
a los hombres correr y caerse.
Donde las luces son incendios
que terminan de bien dentro de todo,
ni ideas tensos ni cuchillos,
solo el silbido del viento
entre los baobabs y sus nudos.
Espera amor como una hoja en el estanque,
sostenida solo por la tensión de agua,
espera a que llegue y ser luz blanca,
sobre tus sienes y ser entre los dos
un atardecer de calores vibrantes azules.
Es la tarde del jardín,
y la soledad de las sombras del árbol
donde clavados están tus ojos,
cuando comienzo a llorar,
y te digo espera amor,
que hundidos aun podemos querernos,
y grito, espera amor,
que este abismo que es la muerte,
no puede separarnos,
espera amor a que zarpe,
y te buscare sin dudar,
en todos los jardines tristes
del atardecer en los otoños.
Espera amor que iré a buscarte,
seremos un incendio que acaba bien.
donde nacieron mis ideas,
en esos prados verdes que vieron,
a los hombres correr y caerse.
Donde las luces son incendios
que terminan de bien dentro de todo,
ni ideas tensos ni cuchillos,
solo el silbido del viento
entre los baobabs y sus nudos.
Espera amor como una hoja en el estanque,
sostenida solo por la tensión de agua,
espera a que llegue y ser luz blanca,
sobre tus sienes y ser entre los dos
un atardecer de calores vibrantes azules.
Es la tarde del jardín,
y la soledad de las sombras del árbol
donde clavados están tus ojos,
cuando comienzo a llorar,
y te digo espera amor,
que hundidos aun podemos querernos,
y grito, espera amor,
que este abismo que es la muerte,
no puede separarnos,
espera amor a que zarpe,
y te buscare sin dudar,
en todos los jardines tristes
del atardecer en los otoños.
Espera amor que iré a buscarte,
seremos un incendio que acaba bien.
12 mar 2011
Un wyvern que se convierte en un ángel
Un ángel de luz,
esta cruzando un prado
enteramente negro.
Yo soy como Adapa,
un dios durante mi vida,
sin nunca ser mortal
guardo mis ropas fúnebres
para momentos solemnes.
No bebo, no como
nada que me haga vivir
más de lo debido,
la riqueza es cantar,
como homenaje a las voces
perdidas de los escultores,
que con el cincel
pusieron las alas
a los ángeles de luz.
Me pregunto qué tiene sentido,
si falta el tiempo,
si me postro ante la cruz
tendré que pararme diez veces,
si no hay leyes no hay pasión.
Los infelices pueden ser
más que vagabundos heridos,
con llagas incurables,
segundos antes de la caída
de los sacrificados,
tengo mi garfio hambriento.
Mis raíces son ruines,
y mis clavos hermosas
letras doradas acerca del odio,
por eso es importante
que los arboles me absorban
ahora que soy un fruto maduro
dulce y agrio a la vez,
antes de
que sea tarde,
seré mi propio ángel de luz.
esta cruzando un prado
enteramente negro.
Yo soy como Adapa,
un dios durante mi vida,
sin nunca ser mortal
guardo mis ropas fúnebres
para momentos solemnes.
No bebo, no como
nada que me haga vivir
más de lo debido,
la riqueza es cantar,
como homenaje a las voces
perdidas de los escultores,
que con el cincel
pusieron las alas
a los ángeles de luz.
Me pregunto qué tiene sentido,
si falta el tiempo,
si me postro ante la cruz
tendré que pararme diez veces,
si no hay leyes no hay pasión.
Los infelices pueden ser
más que vagabundos heridos,
con llagas incurables,
segundos antes de la caída
de los sacrificados,
tengo mi garfio hambriento.
Mis raíces son ruines,
y mis clavos hermosas
letras doradas acerca del odio,
por eso es importante
que los arboles me absorban
ahora que soy un fruto maduro
dulce y agrio a la vez,
antes de
que sea tarde,
seré mi propio ángel de luz.
6 mar 2011
Mi vida escrita por otro
Abrir la puerta equivocada,
me di cuenta que mucho tiempo
estuve sin ver nada,
tenía una venda en los ojos
y se sonreía al pelotón frente a mí.
Mi vida es escrita por otro,
un ser muy diferente a mí,
tiene entre sus manos,
un enorme borrador para suprimirme.
Pero se ahora que todo puede ser distinto,
incluso los hombres sin fe,
tienen algún remedio para seguir viviendo.
Mi vida está escrita por otros,
pésimos guionistas de novelas trágicas,
soy como un anti-héroe,
nadie seguirá mis pasos,
por este borde del pozo,
ahí la muerte, aquí mi corazón
envuelto en una capa de cemento.
Veo la sombra del atardecer
sobre el rio, mi reflejo esta partido,
y quiero despertar y comenzar
a escribir mis propias líneas,
pero sin consumirlas, ni que ellas
me consuman sin motivo.
Abrir mi puerta sin pensar,
ahí esta lo deslumbrante,
el motivo del ser sin ser,
tener fe sin tenerla.
Despierta que esta el día,
para poder escribir la historia,
nunca olvides eso, seas quien seas,
o no te importa que puedas ser.
me di cuenta que mucho tiempo
estuve sin ver nada,
tenía una venda en los ojos
y se sonreía al pelotón frente a mí.
Mi vida es escrita por otro,
un ser muy diferente a mí,
tiene entre sus manos,
un enorme borrador para suprimirme.
Pero se ahora que todo puede ser distinto,
incluso los hombres sin fe,
tienen algún remedio para seguir viviendo.
Mi vida está escrita por otros,
pésimos guionistas de novelas trágicas,
soy como un anti-héroe,
nadie seguirá mis pasos,
por este borde del pozo,
ahí la muerte, aquí mi corazón
envuelto en una capa de cemento.
Veo la sombra del atardecer
sobre el rio, mi reflejo esta partido,
y quiero despertar y comenzar
a escribir mis propias líneas,
pero sin consumirlas, ni que ellas
me consuman sin motivo.
Abrir mi puerta sin pensar,
ahí esta lo deslumbrante,
el motivo del ser sin ser,
tener fe sin tenerla.
Despierta que esta el día,
para poder escribir la historia,
nunca olvides eso, seas quien seas,
o no te importa que puedas ser.
5 mar 2011
Figuras en el espejo
Los hombres besan a las prostitutas
con los ojos cerrados, con mucha fuerza,
las prostitutas los mantienen abiertos,
así como sus piernas tersas,
con una patada se abren los armarios,
ahí está lo hipnotizante,
el primer movimiento al ritmo
de una música fúnebre.
Los espejos de cuerpo entero,
dibujan su desmarcada silueta,
la prostituta de labios
envejecidos y mal pintados,
baila, baila, solo para excitar
y el hombre, ve, ve con una sola razón,
ser excitado por esta mujer bestia.
La mujer baja su cabeza,
hace un ruido extraño,
como el silbido de un pájaro,
al cual está a punto de estallarle
el vientre, por la presión del aire
estalla, su cuerpo gira sin control
y entre más lejos va,
más pequeña se hace la prostituta.
El verdadero arte del baile
frete a los espejos del armario,
consiste en reflejar la incesantes
del los clientes satisfechos,
la mujer ya sea puta, arpía,
o bien otra cosa no gana nada.
La prostituta besa a otros,
con los ojos abiertos,
pues nada tiene que esconder,
ella es al final también,
una insensata figura del espejo.
con los ojos cerrados, con mucha fuerza,
las prostitutas los mantienen abiertos,
así como sus piernas tersas,
con una patada se abren los armarios,
ahí está lo hipnotizante,
el primer movimiento al ritmo
de una música fúnebre.
Los espejos de cuerpo entero,
dibujan su desmarcada silueta,
la prostituta de labios
envejecidos y mal pintados,
baila, baila, solo para excitar
y el hombre, ve, ve con una sola razón,
ser excitado por esta mujer bestia.
La mujer baja su cabeza,
hace un ruido extraño,
como el silbido de un pájaro,
al cual está a punto de estallarle
el vientre, por la presión del aire
estalla, su cuerpo gira sin control
y entre más lejos va,
más pequeña se hace la prostituta.
El verdadero arte del baile
frete a los espejos del armario,
consiste en reflejar la incesantes
del los clientes satisfechos,
la mujer ya sea puta, arpía,
o bien otra cosa no gana nada.
La prostituta besa a otros,
con los ojos abiertos,
pues nada tiene que esconder,
ella es al final también,
una insensata figura del espejo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)