12 mar 2011

Un wyvern que se convierte en un ángel

Un ángel de luz,
esta cruzando un prado
enteramente negro.

Yo soy como Adapa,
un dios durante mi vida,
sin nunca ser mortal
guardo mis ropas fúnebres
para momentos solemnes.

No bebo, no como
nada que me haga vivir
más de lo debido,
la riqueza es cantar,
como homenaje a las voces
perdidas de los escultores,
que con el cincel
pusieron las alas
a los ángeles de luz.

Me pregunto qué tiene sentido,
si falta el tiempo,
si me postro ante la cruz
tendré que pararme diez veces,
si no hay leyes no hay pasión.

Los infelices pueden ser
más que vagabundos heridos,
con llagas incurables,
segundos antes de la caída
de los sacrificados,
tengo mi garfio hambriento.

Mis raíces son ruines,
y mis clavos hermosas
letras doradas acerca del odio,
por eso es importante
que los arboles me absorban
ahora que soy un fruto maduro
dulce y agrio a la vez,
antes de
que sea tarde,
seré mi propio ángel de luz.

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