10 mar 2017

Remanentes

Expulsa de tu boca la espada
que es el lenguaje defensivo
bebe apurado el cianuro
ahora que la sala de espera
está llena de clientes
hambriento y sucios.

Los pianos suenan agudos
las campanas de la catedral
abren los silencios de las voces
sobre las cabezas
esta la vista del último momento
la gloria es de quien toma el paso
a la habitación para curar
a los enfermos con sus manos.

De la triple raíz
del manzano del patio
saltaron mis dudas desnudas
como quien formula la pregunta
por qué no tiene ninguna perdida
como una cebolla con sangre
como sangre encebollada
entierro mis temores
en lo particular de mis resurrección.

Remanentes de lo divino
soy verbo encarnado en figurilla
de barro y llanto de desfigurados;
sálvate topo que aun cavas tu madriguera
cuando veas el sol no podrás volver
por donde han venido, los ciegos
no tiene presencia en los intentos
que se dan por formulación.

Guardaros de los falsos profetas
así que no recibid lo que da mi boca
no tocar mi espada ni mi castigo
dejadme castigarme por completo
dejando sobre esta arena
mi timidez, me desnudo y soy sincero
por el remanente de humanidad que hay en mí.

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