Todo el tiempo
se puede hacer de noche,
la tardanza a la hora de comer
compartir el pan con tres mujeres
y el vino amargo del engaño
queda atorado cuando lo bebo.
Te hablare como extraño
de lo que representa esto,
dado a que es magia
y no energía lo que queda en mi mano.
Las sombras llegan a comer
tocan la puerta sin hacer ruido
ríen y vacían los platos
yo sé que esto me daña
pero solo yo lo se,
los demás ignoran
y piensan que es
mala fortuna el resultado.
El paraíso nos fue arrebatado,
por ellos siempre deseas
ganarlo por medio de la razón,
pero es un acto diabólico,
casi nefasta se presenta
la palabra en la carne
(o bien el verbo hecho carne).
Corruptos los impares
empezando por el tres,
convido el vino tinto
ganado con mal esfuerzo,
no es egolatría decir
que no hay mejor anfitrión
que yo que ofrezco sustento
a los muertos de Jerusalén,
ellos no juzgan lo hermoso
comen felices los amargo
aprueban cualquier falsedad
beben del piso el vino derramado.
Pero esta noche es diferente
de tierras lejanas nos visitan
los caballeros con espadas de plumas,
par es su número
muy diferente a la imperfección,
con ellos un hombre extraño
con luz chispeante como aurora
cenan y beben (cuerpo y sangre).
Banquete antes de morir
las disculpas están de más,
luego el susurro borra sus rostros
dejando cinco estigmas en ellos,
poniendo los dedos en las llagas
piden perdón y el fuego
baja del cielo, entrando en su boca
bien es tarde ya, no puedo describir más.
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