Dramáticamente,
fuera de borda,
me
entrego a las olas
y
a su vaivén excesivo,
su placer que rodea con su tibies mi cuerpo.
Hambriento
y crítico
enseño
crueldad a los justos
piel
sobre piel,
agua
sobre la crítica aguda
de
la sociedad impertinente
de
hombres que sobre pueblan el mundo
primero
según el libro de mentiras
fornicaron
hermanos con hermanos
luego
hermanos y padres
claro
siempre hijos
pero
realmente de alguna forma
todos
descendemos del homínido
que
bajo a caminar
balanceando
los brazos.
Ciego
quede quien lea
estos
maleficios que no riman
cobarde
quien aleje la vista
quiero
danzar en su sangre
dividir
lo eterno y en sigilo
no
dejar huella de ningún tipo.
Déjenme
llegar a la tragedia
como
palabra, como obra,
como
adiós, como un ser
que
cabalga entre la luz
y
sobre él, mi caballero
que
deja ciegos a quienes lean esto
así
en la tierra, como en el cielo.
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