Esta entrada es muy especial para mí, hoy despido a un
poeta, un genio, una inspiración y un amigo que jamás llegue a conocer, pero
influyo en mí en mi carne joven como el escribió, yo aunque pueda parecer
irrespetuoso lo despido con una versión de un poema suyo, aclaro que esto ya
estaba escrito solo lo rescato, para una fecha como hoy.
A la memoria con mucho respeto de: Leopoldo María Panero
Primero las palabras del maestro
De lo negro sale el poema
de los pozos del alma inconfesables.
Y la virgen acaricia la cruz
con dedos húmedos de excremento
y es como si un espectro terrible yaciera
aún entre mis dedos
que escriben la página.
de los pozos del alma inconfesables.
Y la virgen acaricia la cruz
con dedos húmedos de excremento
y es como si un espectro terrible yaciera
aún entre mis dedos
que escriben la página.
Después de mi versión:
De lo negro sale el poema,
de las ramas un cadáver,
de mis brazos la almas
de los niños muertos,
en todos esos años inconscientes,
escombros de lo necesario
y lo necesario es escombros solamente,
el mono copula con la roca
así hasta que no hay nada en la nada
solo los pozos del alma inconfesables.
Y la virgen acaricia la cruz
con dedos húmedos de excremento,
llorando y maldiciendo a la vida
en su cabeza cae vinagre,
la sangre se condensa en sus pupilas
así estará plantado el terror
y la noche caerá sobre mí,
mostrando absurda y atenta
su cara de horror y de sorpresa.
Pata de mono original extraído de "Guarida de un animal que no existe", 1998.
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