Me reconozco como culpable,
mirare el sol, hasta cegarme
porque si algo me falta para ser feliz
es solo serlo y no pensar más,
la cuidad en medio de la noche
está en armonía,
se me escapan melodías
pero nunca las llego a escuchar,
mi voz ya no es de canto
es solo un murmullo
como un embrujo mudo
uno difícil,
voy a aprender
a ser siempre quien flota
al decir levicorpus
y quedarme en un rincón lejano
con mis lágrimas y fechorías.
Perdón si les he fallado
nunca ha sido mi intención
dañar a mi ángel adorado,
pero para escribir
es indispensable
conocer la felicidad,
pero sobre todo
es obligatorio sufrir,
más voy a sonreír mientras sostengo el cáliz
si daré un trago largo
que queme mis entrañas
lo hare en secreto
en medio de las maravillas
y nadie lo sabrá nunca,
pedí perdón tantas veces.
Más mis clavos no serán de metales,
serán claveles,
si seré algo, seré un sueño
un sueño simbolista y surrealista,
no estoy cansado
aun puedo dejar lejos el final,
también admito que a veces
no tengo ánimo
y si mis entrañas salen
por mis parpados
realmente no me molestaría,
pero si usan mi sangre que sea para pintar
en las paredes hermosos paisajes.
Soy un poeta en las sombras
vivo a destiempo y sin necesidad,
yo no salgo de noche a caminar
más bien la oscuridad va conmigo
mientras camino,
cambio mi país por un baile lento
agarrado a tu cintura,
no voy a naufragar todavía
así que me sostengo con mis manos
y mis uñas en el poste de madera,
primero sé, que no tengo nada
por eso puedo arriesgarme
si voy a hacer fechorías
las hare sin dudar,
finalmente veré por la ventana
destellos encendiendo la habitación
a la cual no entro desde entonces
por qué duermo en el suelo,
si hago algo debo decir
debo intentar aunque
como dije mis manos sean trituradas,
fumare mis ojos
para llenar de luz mis vacíos.
Seré el primero en saludar al día nuevo.
Me encanto. Por eso digo que la poesia siempre es culpable.
ResponderEliminarMe gusta! Te sigo. Saludos!
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